Entra un gallego a un banco con un gatito chiquitito en la mano.
Se va al centro de la sala, se sube a una silla y grita:-
Arriba las manos todos o apreto el gatillo !!!!!!!!

Entra un gallego a un banco con un gatito chiquitito en la mano.
Se va al centro de la sala, se sube a una silla y grita:-
Arriba las manos todos o apreto el gatillo !!!!!!!!

El otro día tuve que salir para hacer unas gestiones burocráticas.... nada complicado, eh?
Tuve que ir a sacar un certificado de empadronamiento para renovar el carnet, porque como me he cambiado de domicilio, me hacía falta una fotocopia para presentar en Hacienda.... lo típico.
Y una cosa puedo decir: he descubierto una raza superior, LOS FUNCIONARIOS.... Es que los funcionarios no son igual que el resto de los humanos.... Para empezar, el ser humano desayuna una vez al día.... Pues los funcionarios no. Los funcionarios, vayas a la hora que vayas, siempre están desayunando. Lo que creo, es que hacen guardia para que siempre haya uno desayunando. Incluso creo que tienen montada una red de tal manera, que en cuanto te ven llegar, se avisan por teléfono:
“Oye Jiménez, Jiménez, que acaba de entrar una con cara de buscarte, que no sé.... Anda vete corriendo a desayunar”....
Y así pasa, que tu haces 4 horas de cola, llegas a la ventanilla y te dicen: “esto no es de mi competencia, lo lleva Jiménez, y ahora justamente estará desayunando”....
Pero aún puede ser peor, eh? Te pueden decir: "mire señora, esto lo lleva Jiménez, pero hoy no ha venido porque tiene un día moscoso". Que claro, cuando oí la palabra moscoso, pensé que era una gripe con mocos.... Pues no.... Es un día libre que tienen. No será una gripe, pero es igual de contagioso, porque hoy la tiene Jiménez, ayer la tuvo aquel, la semana pasada el bedel...
En fin, que tuve que hacer 3 viajes hasta que se me apareció Jiménez....Bueno! Al verle, es que me temblaban las piernas. La verdad es que casi me daban ganas de pedirle un autógrafo. Y va y me dice: “Pero señora, esto es urgente! ¿Cómo ha tardado usted tanto en venir a recoger el certificado?, y tu claro,.... ante esa raza superior, pues te acojonas y dices: “pues mire, es que viene la semana pasada y usted tenía un mocoso y su compañero no sabía nada,...”.
Entonces... él te mira como la de Fama, como diciendo: “buscas el certificado, pero el certificado cuesta, y aquí es donde vas a empezar a pagar con sudor”... Por fin te da un impreso y te dice: “vaya a que se lo selle el oficial adjunto”... y ¿dónde está ese Señor?, “bueno pues ahora justamente debe estar desayunando” y ahí te quedas esperando al oficial adjunto, y viendo lo cariñosos que son los funcionarios.... todos hablando por teléfono con la familia, con el padre, con el tío, con la prima, y claro!. Tú te solidarizas con ellos....acordándote de la madre que los parió a todos.
Por fin llega el oficial adjunto, y antes de que puedas abrir la boca te dice: “enseguida le atiendo, espere un momento”. Y cuando un funcionario dice “espere un momento”.... Atención ¡!!!! Porque aunque no se note, el va a entrar en otra dimensión. Lo que para ti van a ser dos horas de reloj, para él son unos minutitos de nada. Pero unos minutitos muy bien aprovechados, eh?, cuando viene, vuelve cargado con las bolsas de Hipercor, con la merluza congelada goteando....Y es que claro! Los funcionarios, como raza superior, tienen el poder de dominar el tiempo.
Por fin, como ya tienes el certificado sellado, te vas a Hacienda, que en el fondo es lo que estabas deseando. La cola de Hacienda es como la cola del dentista: sabes que algo te van a sacar.... Y pasa una cosa curiosa, cuando por fin te toca, el funcionario que está detrás de la mesa te dice: “siéntese”. Malo, Malo, Malo!!!!!!, ¿Ustedes conocen a alguien que le hayan dado una buena noticia sentado?.
Pero bueno, tú te sientas, abres tu carpetilla azul con gomitas donde pone “HACIENDA”, sacas los papeles, él los coge, empieza a leerlos y también empieza a poner caras raras.... y mientras lo lee, te mira de una forma intermitente, como diciendo: “es usted una choriza!!!!!.... Y tú muerta de miedo, pensando “Que habré hecho.... Te sientes como en el corredor de la muerte esperando a que te frían..... Y en ese momento suena el teléfono, el tío impertérrito mirando el ordenador.... y el teléfono sonando.... y el tío mirando el ordenador.... y el teléfono sonando y el tío sin hacer caso...... y el teléfono sonando.... que te dan ganas de decir: “pero conteste por el amor de Dios”!!!!!!!, “que puede ser el indulto”.....
Por fin le da a una tecla del ordenador y te dice: “pero es que esto está mal. ¿Esto quién lo ha hecho?, y tu otra vez acojonada dices: ....”pues Jiménez...., pero no le diga que se lo he dicho yo”.
“Pues tendrá usted que traerme otro certificado antes de 24 horas, por que sino tendrá que pagar una multa de 400.000 pesos, por que estos datos no se corresponden con los de mi ordenador....
¡Sacarle otro certificado a Jiménez en menos de 24 horas!
Y le digo: ¿No sería mejor y más fácil que yo le comprara a usted otro ordenador?.....
Pero la próxima vez... A mi no me pillan, eh?..... No, no.
La próxima vez, cuando yo esté sentada delante del funcionario, sacaré el termo de café, mi bandeja con bollo, una exprimidora, dos kilos de naranjas....
Y le diré: “aquí tiene usted el desayuno, pero de aquí no se mueve”.
1. Nunca le confíes a tu perro que cuide tu comida. Patrick, 10 años.
2. Cuando tu papá esté enojado y te pregunte "¿Qué, parezco un idiota?", no le contestes. Sally, 11 años
3. Nunca le digas a tu mamá que la dieta no le está sirviendo. Michael, 14 años.
4. No comas demasiadas ciruelas pasas. Randy, 9 años.
5. Nunca orines en una cerca eléctrica. Robert, 13 años.
6. No te pongas en cuclillas si estás usando espuelas. Noronha, 13 años
7. No hales el dedo de tu papá cuando te pida que lo hagas. Emily, 10 años.
8. Cuando tu mamá esté enojada con tu papá, no dejes que cepille tu cabello. Taylia, 11 años.
9. Nunca dejes en el mismo cuarto a tu tarea y a tu hermanito de tres años. Traci, 10 años.
10. Los perros tienen mal aliento, aun después de darles una pastilla de menta. Andrew, 9 años.
11. Nunca agarres a un gato si tienes un plumero en las manos. Kyoyo, 9 años.
12. No es posible esconder un pedazo de brócoli dentro de un vaso de leche. Armir, 8 años.
13. Si quieres que te den un gato, primero pide un ponny. Naomi, 15 años.
14. Los marcadores de tinta no sirven como lápiz labial. Lauren, 9 años
15. No molestes a tu hermana si tiene un bate de béisbol en las manos. Joel, 10 años.
16. Si sacaste una mala calificación en la escuela, enséñasela a tu mamá cuanto esté hablando por teléfono. Alyesha, 13 años.
17. Nunca trates de bautizar a un gato. Eileen, 8 años.
Gracias por un día más frente a una máquina que no sé manejar.
Por favor, dame un poco más de inteligencia para saber, ahora sí, cómo prenderla.
Saca, por favor, de mi mente que el CDROM es un porta vasos.
Aleja de mi teclado el vaso de agua que suelo derramar.
Dame un poco más de memoria para recordar el password de mi red.
No dejes que borre el win.ini de nuevo pensando que es basura.
Déjame recordar que tengo que salvar mis archivos cuando trabaje con ellos.
Hazme recordar que la impresora no funciona si no está encendida.
Ten en el cielo a los Administradores de Sistemas que murieron en el intento de explicarme cómo cerrar correctamente Windows, y dale paciencia a los que lo están haciendo ahora mismo.
Aleja de mí el CPU que pateo y que apaga la maquina cada vez que contesto el teléfono.
Dame sabiduría para entender que no todos los errores se solucionan con Ctrl-Alt-Del o apagando la maquina a dedo limpio.
Amén...

